Ya hace algún tiempo que son habituales en esta nueva avenida de Zaragoza. Quizá es porque después de tantas obras ha quedado como nuevo o porque el paseo está situado en una zona céntrica de la ciudad. Se trata de las señoras de Gran Vía, que van de dos en dos.
Una señora está trabajando y cuida de la otra que simplemente está descansando; las dos sin duda pasando la tarde. Una señora es de mediana edad y normalmente sudamericana. La otra es de avanzada edad y sigue por suerte viviendo(,) en el centro.
Y así, mientras sigue haciendo calor, dejan pasar parte de su tiempo a la sombra; con una serenidad estoica únicamente perturbada por alguna que otra molestia y por el ir y venir de unos y otros.
