Las calles resisten

En verano las calles de nuestras ciudades se vacían. Resulta curioso pasear por la ciudad el mes de agosto: las calles, los árboles, los bancos, todo sigue ahí en su sitio, pero casi no hay gente. Algunas de las calles se asfaltaron o embaldosaron hace 20 o 30 años, eso cuando no se han levantado para meter cables, agua, etc. , pero siguen ahí en verano.

Hace unos meses estuve en Bucarest (Rumanía), me llevé una buena impresión de su gente y su cultura. Sin embargo vi que junto a los innumerables peatones y vehículos que transitaban Bucarest, sus calles y edificios estaban muy grises, como si llevarán allí muchísimos años. ¿Para qué cambiar algo que sigue funcionando? Si funciona habrá que dejarlo ahí mientras pueda aprovecharse.

La sociedad de consumo va en contra de todo esto: hay que cambiar las calles. A mí me parece estupendo si estamos hablando de nuevas calles que van hacia nuevos lugares, u obras cuyo impacto económico a corto y largo plazo sean beneficiosas para la economía y el medio ambiente. Pero esto de renovar por renovar no me convence: dicen que hay que cambiar la avenida principal para que esté bonita, el campo de fútbol, cambiar la lavadora y el coche, etc.

Creo que sería mejor cambiar lo que no funciona, aunque sea nuevo, y mantener lo que funciona. Aunque algunas cosas sean viejas y no sean tan bonitas siguen haciendo su función tal y como hacen las calles por las que caminamos.

One Response to Las calles resisten

  1. Ariel dice:

    No cabe duda que una ciudad tiene vida propia. Evoluciona a pasos agigantados, muchas veces con una velocidad mayor a la seguida por sus propios habitantes o por los propios gobernantes, sin embargo, no dejamos de ser parte de ella y ella no deja de ser parte nuestra. De allí que las calles, los edificios, los parques, los comercios, los teatros, los centros culturales, los centros deportivos etc., son el reflejo de lo que somos o queremos ser, son el reflejo del progreso que hemos alcanzado o de los traumas que históricamente hemos padecido.
    Lamentablemente, en muchas ciudades españolas se entiende la renovación urbana o la modernización de nuestras ciudades como un mecanismo para justificar la acción de gobierno, como una simple estrategia político-electoral donde la imagen y la estética son factores clave para la consecución de mayor aprobación y apoyo ciudadano, al margen de las necesidades y problemas que afectan a sus habitantes.
    Alejado y opuesto a esta premisa, mi voz se alza para que hagamos de las ciudades en las que vivimos, sea en España o en cualquier otra latitud, el resultado de un proyecto colectivo, donde la búsqueda de la cohesión social esté por encima de la imagen y de la estética y donde las calles, los edificios, los parques, los comercios, los teatros, los centros culturales, los centros deportivos etc., sean el reflejo verdadero de lo que somos y queremos ser.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: