La vuelta al cole

23 septiembre 2011

Recuerdo cuando era niño, en esta época del año la pena de que se acabaran las vacaciones se contrarrestaba con la ilusión de empezar un nuevo curso. Encontrarse con los amigos, estrenar libros (olor a nuevo incluido) y sobre todo las ganas de aprender. Leer, sumar, multiplicar; eran épocas en las que cada año se aprendían cosas realmente útiles. Luego aprendí que estudiar se hace a veces muy pesado. Por ejemplo, siempre he admirado el esfuerzo que dedican  los estudiantes de ingeniería, o los que pasan años estudiando oposiciones, yendo a academias, etc.

Pero aprender es algo mucho más que memorizar un libro o estudiar, es algo mucho más divertido. Por ejemplo, en el caso de aprender un idioma, aprender es hablar, ver películas, leer libros, manejar programas en idioma original etc. etc. La ilusión por llegar más lejos es fundamental, matricularse en un curso ya es un buen paso para ir avanzando, es un reto que cada uno en la medida de sus posibilidades puede alcanzar si se lo propone. Por eso cuando veo a los nuevos estudiantes me acuerdo de cuando era niño y de lo importante que es comenzar con ilusión para sacar las cosas adelante.