Levantarse con buen pie

16 noviembre 2011

Dicen que cada día al levantarnos deberíamos hacernos tres preguntas. Quizá sea invierno o afuera esté lloviendo, ¿estoy resguardado y cómodo? Si estoy bajo un tejado y tengo una mantita para taparme, la respuesta es sí, vamos por el buen camino. Después de desperezarnos deberíamos preguntarnos ¿me duele algo o estoy enfermo de gravedad?, si la respuesta es no, deberíamos empezar a alegrarnos. Por último, quizá tengamos hambre, ¿tengo algo que llevarme a la boca para comenzar el día?, si la respuesta es sí, tendríamos que estar muy contentos.

Aunque todos tenemos necesidades más allá de estas tres cosas deberíamos volver a reflexionar sobre lo básico. Con la que está cayendo por la crisis, si nos dejamos llevar por lo negativo estaremos cada vez más decepcionados. Por eso hay que recordar que hay cosas sencillas pero importantes que hacen que cada mañana nos demos cuenta de lo bien que nos va  y lo felices que debemos estar.

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