Las calles resisten

19 agosto 2010

En verano las calles de nuestras ciudades se vacían. Resulta curioso pasear por la ciudad el mes de agosto: las calles, los árboles, los bancos, todo sigue ahí en su sitio, pero casi no hay gente. Algunas de las calles se asfaltaron o embaldosaron hace 20 o 30 años, eso cuando no se han levantado para meter cables, agua, etc. , pero siguen ahí en verano.

Hace unos meses estuve en Bucarest (Rumanía), me llevé una buena impresión de su gente y su cultura. Sin embargo vi que junto a los innumerables peatones y vehículos que transitaban Bucarest, sus calles y edificios estaban muy grises, como si llevarán allí muchísimos años. ¿Para qué cambiar algo que sigue funcionando? Si funciona habrá que dejarlo ahí mientras pueda aprovecharse.

La sociedad de consumo va en contra de todo esto: hay que cambiar las calles. A mí me parece estupendo si estamos hablando de nuevas calles que van hacia nuevos lugares, u obras cuyo impacto económico a corto y largo plazo sean beneficiosas para la economía y el medio ambiente. Pero esto de renovar por renovar no me convence: dicen que hay que cambiar la avenida principal para que esté bonita, el campo de fútbol, cambiar la lavadora y el coche, etc.

Creo que sería mejor cambiar lo que no funciona, aunque sea nuevo, y mantener lo que funciona. Aunque algunas cosas sean viejas y no sean tan bonitas siguen haciendo su función tal y como hacen las calles por las que caminamos.

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Conversaciones de robots

6 julio 2010

Una llamada de teléfono me mueve de mi sofá. ¿Quién llamará a estas horas de la noche? Descuelgo el teléfono: es un robot. Sí, sí, un robot que me hace unas preguntas acerca de mi conexión telefónica a las que puedo responder pulsando números o diciéndolos en voz alta. Casi instintivamente cuelgo. Sólo faltaba eso, una vez que había desarrollado la capacidad de colgar el teléfono cuando aparecía la voz de cualquier vendedor de telefonía-móvil-internet-tv. Con lo que me había costado aprender a colgar sin ni siquiera decir palabra, ni sentirme mal (pobrecitos vendedores). Todo con tal de evitar ser atrapado por un monólogo comercial disfrazado de conversación en la que repitiendo “sí” unas cuantas veces podía comprometerme a pagar una cuota durante 18 meses.

Colgarle al robot es mucho más fácil, aunque me hubiese gustado mantener una conversación con él. Le hubiese hecho alguna pregunta interesante: ¿Qué tal ve a la Selección Española en el mundial?¿Cómo cree que se puede reducir el paro?. Lástima que todavía no sepa contestar a mis preguntas, o al menos a aquellas que no han sido incorporadas con anterioridad en un catálogo de preguntas  y respuestas por temas. Los robots y ordenadores tienen sus ventajas: velocidad, precisión, sistematicidad, etc. Pero tienen grandes inconvenientes, el principal que no son inteligentes o al menos no tienen la inteligencia humana de momento. Es una lástima, da algo de miedo pero no me importaría contratar a un robot para que conteste y seleccione las llamadas, mails, publicidad etc. que recibo. Un diálogo de robots  intentando convencerse nos haría perder menos el tiempo y la paciencia.


Una alfombra de billetes de 500€

14 mayo 2010

La situación económica de nuestro país y del mundo entero está haciendo que últimamente oigamos en las noticias cantidades de dinero difícilmente imaginables. Por ejemplo 750.000.000.000€ (setecientos cincuenta mil millones de euros) es la capacidad de dinero que puede movilizar este cortafuegos llamado Mecanismo de Estabilización Europeo para evitar la caída de los países más débiles económicamente. Teniendo en cuenta que la población de la UE es de unos 500.000.000 de habitantes, esto sería equivalente a que se pueda disponer de 1.500€ de cada europeo (alemanes, rumanos, españoles, eslovenos,… niños, mayores, discapacitados,… es decir: de todos y cada uno de nosotros).

También habría que conocer lo que representa una reducción  o una congelación de un salario. Quizá la reducción sea más visible porque además de no subir se deja de ganar algo que antes se ganaba, en un sueldo de 1200€, un 5% significaría 60€ mensuales menos directamente más lo que creamos que debería de subir un sueldo al año.

Todo ello me hace pensar que a pesar de que sean medidas muy necesarias, creo que a nadie le gusta cobrar menos o a que se tomen decisiones tan drásticas de un día para otro en lo que respecto a un dinero común. Da la sensación de que se están usando billetes de 500€, nuestros billetes, para tapar un agujero profundo que viene de atrás y esperemos que no dure mucho más.  Al menos las locas subidas y bajadas del IBEX en la bolsa no afectan directamente al dinero de todos.

Por favor, ¡que empiece pronto el Mundial y acabe esta pesadilla!


Jubilados regulando el mercado

15 marzo 2010

No voy a hablar de pensiones sino de pensionistas: esos jubilados y jubiladas con más tiempo libre de lo habitual de los que abundan en mi barrio. Como no tienen grandes obligaciones pueden dedicar el tiempo a ir de aquí para allá tranquilamente pero fijándose en todo. Son famosos los corrillos entorno a una obra (ahora menos abundantes) o los que se juntan al sol de la mañana en alguna replaceta para ver quién miente más.

Uno de los lugares más frecuentado por estas personas mayores son los mercados, en plural porque se recorren varios. Actúan como auténticos reguladores del mercado ya que se fijan en los precios y sólo compran en aquellos lugares donde realmente merece la pena. Me atrevo a decir que en algunos casos comparan los precios a lo largo del tiempo, es decir, pueden pasar varios días comparando para comprar en el puesto que tiene la mejor oferta; haciendo que los comerciantes se pongan las pilas si quieren seguir vendiendo.

Este hecho puede llegar al extremo cuando tocamos temas de consumo del día a día que afectan al bolsillo de los ciudadanos. Uno de estos ejemplos es el de si necesitamos y estamos dispuestos a pagar las bolsas en los comercios. Hace unos días asistí a una pequeña bronca entre un jubilado con su carro y una verdulera (entendida como señora que vende verduras):

-¡37!
-Yo, me pone 3kg de naranjas y 2kg de manzanas
-Aquí tiene, … son 4,57 euros.
-Oiga-mirando el ticket- me está cobrando la bolsa y no la necesito porque me meto las naranjas al carro y no necesito bolsa.
-Pues devuélvame usted la bolsa y le doy los 3 centimos, a ver si se piensa que me regalan a mí las bolsas.
-Además la bolsa ya me la has cobrao 3 veces. Las naranjas me las estas cobrando a 1euro y en el cartel pone a 99cent., también me has pesado la fruta con la bolsa por lo que me la has cobrao el peso de la bolsa a precio de naranja y encima los 3 centimos.
-¡Será posible! Por 3 céntimos, pues que sepa que yo pago las bolsas … si quiere le enseño las facturas …

Aunque algo tacaño a este señor no le faltaba la razón, de hecho lo pude confirmar poco después cuando al salir de un supermercado y fijarme en el ticket me di cuenta de que se habían equivocado cobrándome de más. ¡Cuánto se aprende en el mercado!


Las mejores rebajas para comprar poco

20 enero 2010

Hace poco oí en televisión que éstas iban a ser las mejores rebajas de la historia. Los analistas económicos/periodistas explicaban que la inflación ha hecho que los precios no hayan subido en el último año, los comercios han optado por descuentos agresivos en tiempos de crisis y además a partir de julio se incrementará el IVA por lo que todo subirá entre un 1% y un 2%.

Grandes descuentos, grandes centros comerciales, gente de aquí para allá. Sin embargo también es verdad que es el año en el que los consumidores estamos dispuestos a gastar menos. No solo es que un gran número de personas estén desempleadas, de hecho el ahorro ha crecido en las familias, sino que son las expectativas negativas las que hacen que nos abstengamos de comprar algo. Podemos decir: Me compraría esos pantalones que me gustan tanto y que son un poco caros, pero prefiero aguantar con los que tengo y guardar ese dinero por si el día de mañana lo necesito para eso o para otra cosa. Ahora también recuerdo a aquél que decía que este iba a ser el año del consumismo: todo el mundo con-su-mismo jersey, con-su-mismo ordenador, …


Pobreza y obesidad

18 septiembre 2009

Según un prestigioso estudio que vimos en clase esta semana, la probabilidad de que un individuo desarrolle obesidad se incrementa en un 40% si en su entorno social hay personas obesas. Seguramente esto no nos sorprende demasiado. Después estuvimos hablando si esa probabilidad se debía a la presión social o a la falta de presión social para estar delgado.

En mi opinión estar obeso o no depender de uno mismo, hasta cierto punto. Sin embargo una de mis compañeras, sabiendo que llevo poco tiempo en EEUU, me comentó que para muchos no había opción. Resulta que la gente con menos recursos económicos no tiene más remedio que alimentarse de comida basura, comida rápida con muchas calorías y, en definitiva, poco saludable. Los alimentos frescos (especialmente pescado y fruta) y los no- precocinados son difíciles de encontrar y tienen un precio elevado.

Nunca había caído en ello; pensaba que la pobreza estaba relacionada con la desnutrición, y resulta que en EEUU es al revés. Ahora me pregunto, ¿Cómo se puede llegar a esa situación? Evidentemente hay cuestiones culturales, de desarrollo industrial y e incluso de desarrollo urbanístico (tienen un McDonald’s al lado de casa mientras que el supermercado está muy lejos para llegar andando).

¿Y la gente que quiere estar sana como complementa esa dieta “basura”? Pues algunos hacen ejercicio y la mayoría se atiborra de bebidas vitaminadas y capsulas con fórmulas que sirven para todo. ¡Qué pena!

obesityman


Impuestos indirectos en dólares

14 septiembre 2009

En Norteamérica también hay impuestos, además si el sistema impositivo es ya complejo de por sí, la sociedad se encarga de complicarlo aún más. Me explico.  Por un lado están los impuestos indirectos que son equivalentes al IVA en Europa; no suelen estar marcados en el precio y como para cada categoría de producto/servicio el tipo impositivo es distinto nunca se sabe cuánto hay que pagar de más por los impuestos. Luego están otro tipo de gastos obligatorios, como es el caso del seguro médico que por cierto es un buen pellizco que hay que pagar todos los meses y nunca cubre tanto como puede cubrir la seguridad social (como dice Obama).

Además en establecimientos como bares y restaurantes hay otro tipo de “impuestos obligatorios”, las propinas; aproximadamente un 20% sobre el coste. Esto significa que si una pinta de cerveza cuesta 4 $ hay que poner 1$ más de propina. Por si esto fuera poco, todo el mundo está acostumbrado a pagar o cobrar pequeñas cantidades por cosas habituales en la que en España no siempre estamos acostumbrados: obtener el carnet universitario, RECIBIR una trasferencia bancaria, pedir monedas en una máquina de cambios, reservar un espacio, etc. etc.

Mientras que suben los impuestos en España, en EEUU ponen pequeños sobrecostes. La última propuesta del senado es cobrar 10 $ a todos los turistas que visiten EEUU. En fin, qué se le va a hacer.

onedollar