La vuelta al cole

23 septiembre 2011

Recuerdo cuando era niño, en esta época del año la pena de que se acabaran las vacaciones se contrarrestaba con la ilusión de empezar un nuevo curso. Encontrarse con los amigos, estrenar libros (olor a nuevo incluido) y sobre todo las ganas de aprender. Leer, sumar, multiplicar; eran épocas en las que cada año se aprendían cosas realmente útiles. Luego aprendí que estudiar se hace a veces muy pesado. Por ejemplo, siempre he admirado el esfuerzo que dedican  los estudiantes de ingeniería, o los que pasan años estudiando oposiciones, yendo a academias, etc.

Pero aprender es algo mucho más que memorizar un libro o estudiar, es algo mucho más divertido. Por ejemplo, en el caso de aprender un idioma, aprender es hablar, ver películas, leer libros, manejar programas en idioma original etc. etc. La ilusión por llegar más lejos es fundamental, matricularse en un curso ya es un buen paso para ir avanzando, es un reto que cada uno en la medida de sus posibilidades puede alcanzar si se lo propone. Por eso cuando veo a los nuevos estudiantes me acuerdo de cuando era niño y de lo importante que es comenzar con ilusión para sacar las cosas adelante.


Las señoras de Gran Vía

31 agosto 2011

Ya hace algún tiempo que son habituales en esta nueva avenida de Zaragoza. Quizá es porque después de tantas obras ha quedado como nuevo o porque el paseo está situado en una zona céntrica de la ciudad. Se trata de las señoras de Gran Vía, que van de dos en dos.

Una señora está trabajando y cuida de la otra que simplemente está descansando; las dos sin duda pasando la tarde. Una señora es de mediana edad y normalmente sudamericana. La otra es de avanzada edad y sigue por suerte viviendo(,) en el  centro.

Y así, mientras sigue haciendo calor, dejan pasar parte de su tiempo a la sombra; con una serenidad estoica únicamente perturbada por alguna que otra molestia y por el ir y venir de unos y otros.


Oficina del DNI en verano

17 agosto 2011

En pleno mes de agosto he tenido la suerte de tener que renovar mis documentos oficiales. Para ello, después de reservar una hora por internet, me dirigí a las oficinas gubernamentales. Ya hace tiempo que esto no es lo que era. Antes había que esperar su turno a pleno sol en la calle durante más de tres horas, especialmente en verano, para luego quizá no tener hora.

Ahora es mucho más eficiente y casi divertido. Últimamente se han tomado la molestia de poner a un señor, quizá un policía pre-jubilado, que va al encuentro del que llega para preguntarle su nombre y ver cuándo había reservado y llamarle cuando sea el momento. Se permite el ir dando paso a los que llevan demasiado tiempo esperando, e incluso hace bromas, algo que no está de más en una mañana de “vacaciones” donde la gente está esperando. Entiendo que este tipo de servicios necesiten que todos tengamos que ir allí personalmente, pero todos significa muchos y de todo tipo de gente y esta atención es de agradecer. También el aire acondicionado y el asiento, qué grandes avances para estar en el 2011.


Una jarra helada de cerveza, por favor

4 agosto 2011

El otro día pasaba por Paseo Calanda (que pronto debería llamarse Paseo de Oriente, ya que todos los bares que hay allí están regentados por ciudadanos chinos) y me llamó la atención la cantidad de gente que allí se encontraba disfrutando del verano en Zaragoza city. Ahora que por fin empieza a hacer calor como es habitual en verano, también es el momento de salir a tomar algo a una terraza.

Para mejorar este momento, sobre todo si sigue haciendo calor y uno tiene sed, lo más recomendable es tomarse una jarra de cerveza bien helada; con gaseosa o limón si se prefiere. Particularmente prefiero la de Ambar que es de la tierra, pero lo importante es apagar la sed y disfrutar del momento; al fin y al cabo es verano.


Hasta las narices de cajas y bancos

12 julio 2011

Hoy más que nunca se debate acerca de dónde invierten los fondos las entidades bancarias, qué hacen con sus beneficios etc. etc. Sin embargo en el día a día prefiero fijarme en el servicio que están dando y con el que cada vez estoy menos contento.

Resulta que ayer fui a hacer una transferencia y según me dijo el cajero si no es antes de las 10:30 de la mañana no se puede hacer, eso si no es principios o finales de mes, entonces a ninguna hora del día; increíble. En otra caja me ocurrió que fui a pagar el importe de un cursillo para un amigo y  para hacer un ingreso tuve obligatoriamente que dar mi propio DNI y pagar,  concretamente 40 centimos para “el correo”. ¿Qué broma es esta?

Esto son solo algunos ejemplos pero cada día escucho más barbaridades siempre a favor del banco y en contra de los clientes. Parece que habrá que volver a guardar el dinero debajo del colchón porque encima que tienen mi dinero me dan un servicio cada vez peor y están empezando a tocarme las narices.


Desayuno feliz

20 junio 2011

Hacía tiempo, quizá años, que no empezaba el día comiéndome un donut. La publicidad ya nos contó lo rico que está y lo bien que se siente el que se lo come (por lo menos mientras se lo está comiendo). Parece el complemento perfecto para el desayuno y una buena forma de afrontar el día.

En estos días de junio en los que empieza a apretar el calor, por las mañanas a la sombra todavía se puede estar a la fresca. Esto es lo que hacen muchos jubilados, que ya se conocen los mejores lugares de la ciudad para “descansar” a gusto. El otro día vi a algunos de ellos sentados en uno de los bancos que hay a la sombra de un árbol. Estaban allí tranquilos en una calle amplia de esas donde el ruido de los coches no molesta. Desde la acera vi una tienda donde vendían donuts, y durante 5 minutos me senté a disfrutar de mi desayuno a la fresca. Todos nos merecemos un donuts de vez en cuando.


Indignación: más allá de la protesta en la calle

3 junio 2011

Hoy he pasado de nuevo por la plaza del Pilar, las tiendas de campaña y el movimiento que pide más democracia
sigue ahí, vivo pero prácticamente estancado. Tras varias semanas de acampada en diferentes plazas de la geografía española, el movimiento de los “indignados” se plantea como seguir su particular protesta.

Parece que ahora este movimiento se va a integrar en otros mayores de participación colectiva (juntas vecinales, participación online, etc. Quién sabe cuál es la mejor fórmula). Aunque probablemente también ayudaría que se hubiese llegado a una serie de propuestas concretas para ver si los que tienen poder las cumplen o no. Hasta ahora ya se han dado algunos logros, por ejemplo, mostrar que no se está de acuerdo o reflexionar acerca de las posibles soluciones. Aunque casi no se vea, todos debemos implicarnos y exigir que algunas cosas vayan cambiando a mejor.