Glamour, idealismo político y muerte

28 agosto 2009

Con estas tres palabras definía ayer The New York Times al clan de los Kennedy. Después de la muerte del último de los cuatro hermanos varones parece que la interesante y exitosa trayectoria de esta  familia norteamericana está llegando a su fin.

Kennedy es el glamour de una dinastía sin corona pero con un encanto capaz de seducir a miles de votantes y adictos a las revistas del corazón.  Sin duda son queridos en América. Dice la leyenda que tras una aventura amorosa del padre su amante despechada lanzó sobre Joseph Patrick Kennedy y su familia un hechizo malvado, que por lo visto dio resultado. El mayor de los hermanos, Josheph Patrick Jr murió como aviador en una misión secreta en la Segunda Guerra Mundial. El único en llegar a ser presidente, John, fue brutalmente asesinado en Dallas en 1963. Poco después en el 68, durante las primarias del partido demócrata, Robert, que se perfilaba como el candidato para tomar el testigo de su hermano, fue asesinado en Los Ángeles. El senador Edward, recientemente fallecido tuvo mejor suerte, fue el único superviviente de un contro vertido accidente de automóvil. Hoy es recordado por todos los medios de comunicación por sus convicciones políticas a favor de políticas sociales y su carisma dentro y fuera de su partido.

La historia de las hermanas no es tan triste si bien una de ellas, Rosemary, que padecía retraso mental, fue sometida a un cruel tratamiento para evitar que pudiese dar problemas a sus hermanos, teniendo que ser internada y asistida de por vida. Otra de las hermanas llamada Kathleen Agnes solo tenía 28 años cuando se estrelló el avión en el que perdió su vida.

Sin lugar a dudas una familia que da mucho que hablar y muchos libros llenos de anécdotas para  leer.  Sin embargo parece que sus descendientes no tienen el mismo tirón, ni siquiera en Málaga donde se presentó a las elecciones un primo lejano también con el apellido Kennedy.

Gráfico del árbol de familia

kennedybrothers